En un mismo proyecto puedes necesitar tres tipos de barandilla distintos: uno para el tramo con solera de hormigón, otro para la zona de chapa donde no se puede perforar y otro para el remate contra un peto. Elegir mal el tipo puede llegar a ser un problema, ya que si la fijación no encaja con la superficie real de la cubierta, el sistema pierde la resistencia con la que fue ensayado. Como instalador, acertar con el tipo correcto en fase de proyecto evita retrabajos y garantiza que la protección colectiva instalada en trabajos en altura cumple lo que exige la norma desde el primer montaje.
Una barandilla de seguridad es un sistema anticaídas de protección colectiva, y como tal no depende de que el trabajador use un EPI, este sistema protege por su propio diseño. En este post hablaremos sobre los diferentes tipos que existen según superficie y aplicación, y cómo saber cuál corresponde a cada tramo de tu obra.
Qué debes valorar antes de elegir un tipo de barandilla
Antes de elegir, hay que tener en cuenta tres factores importantes: qué superficie tienes bajo los pies (hormigón, chapa, panel sándwich, cubierta deck), si esa superficie admite perforación sin comprometer la estanqueidad, y qué tipo de tránsito va a tener la zona. El factor determina el tipo de fijación, y la fijación es lo que hace que la barandilla cumpla la normativa bajo la que fue diseñada y ensayada, la UNE-EN 14122-3. La distancia entre montantes de referencia es de 1.500 mm, con pasamanos y tubo intermedio en barras de 3 m, perfilería de aluminio y piezas de unión en plástico, independientemente del tipo de anclaje elegido.
Tipos de barandilla según la superficie de instalación
La superficie sobre la que se instala la barandilla condiciona directamente el tipo de fijación que se puede utilizar: hormigón, chapa, cubiertas no perforables o muros perimetrales requieren soluciones distintas. Una elección inadecuada puede comprometer la estanqueidad de la cubierta, invalidar garantías de impermeabilización o no ser compatible la fijación con la cubierta. A continuación, hablamos de los cuatro tipos de barandillas según la superficie de instalación.
Barandilla a suelo o sobre hormigón
La barandilla a suelo se ancla directamente sobre la base de hormigón o peto mediante tornillería mecánica. Es la opción más estable cuando la cubierta lo permite, porque el anclaje se apoya sobre una base rígida y no depende de contrapeso. Es habitual en cubiertas transitables de uso industrial, donde el peto de hormigón ya forma parte de la construcción original.
Barandilla a chapa
La barandilla a chapa se fija sobre chapa grecada o panel sándwich con tornillería autoperforante de cabeza hexagonal, calculada para no comprometer la estanqueidad de la cubierta. Es el tipo que hay que especificar cuando la superficie es metálica y no existe una base de hormigón donde anclar.
Barandilla contrapesada
La barandilla contrapesada se utiliza en los casos donde no se puede perforar la cubierta, como en cubiertas deck, cubierta de junta alzada o de grava. El sistema se apoya con unos contrapesos, sin necesidad de anclaje mecánico, lo que la convierte en la opción ideal cuando la instalación no admite fijación directa.
Barandilla a pared
La barandilla a pared se fija lateralmente a un muro o peto vertical y es la solución cuando el espacio de suelo disponible es limitado o cuando el remate del proyecto exige un anclaje perimetral a la estructura existente.
Tipos de barandilla según su aplicación en obra
Además de por superficie, conviene distinguir el tipo de barandilla por la función que cumple en la cubierta.
Barandilla perimetral o de borde
La barandilla perimetral se aplica en el borde de cualquier cubierta, azotea o zona transitable en altura donde exista riesgo de caída a distinto nivel. Es el tipo que se utiliza por defecto en fase de proyecto, ya que, como protección colectiva, no depende de que el trabajador use correctamente un EPI.
Barandilla para cubiertas y tejados
La barandilla para cubiertas y tejados añade una variable adicional: la inclinación. En cubiertas no transitables o con pendiente, el modelo debe instalarse en su configuración inclinada que mantenga la altura de protección reglamentaria independientemente del ángulo del faldón, algo que no resuelve una barandilla estándar pensada para superficie plana.
Cómo elegir el tipo de barandilla para tu proyecto
En obra, la elección del tipo de barandilla depende sobre todo de las características de la superficie sobre la que se va a anclar, por lo que el primer paso siempre será identificar el tipo de cubierta y qué se quiere proteger. Cuando existen zonas de claraboya o lucernarios donde se requiera otro tipo de sistema de seguridad, como la malla de seguridad.
En YPSOS SAFETY nuestros productos son de fabricación nacional, ensayados con el respaldo de un laboratorio independiente, con la documentación de certificación necesaria para licitación o inspección. Si tienes dudas sobre qué tipo encaja con tu cubierta, pide presupuesto y te ayudamos a elegir la mejor opción para tu proyecto.


