En los sistemas anticaídas la seguridad no depende únicamente del producto instalado, sino de todo el proceso, desde su diseño y fabricación hasta su uso y mantenimiento.
Por lo que cada una de las piezas que forman parte del mismo son clave, y de ahí pueden surgir varias dudas: ¿Hasta dónde llega la responsabilidad del fabricante? ¿Cuál es la responsabilidad del instalador? ¿Se invalida un sistema por un error de instalación?
En este artículo vamos a intentar responder a algunas de estas preguntas.
¿Hasta dónde llega la responsabilidad del fabricante?
El fabricante, como empresa que diseña y crea los productos, tiene el deber de ofrecer unas garantías y tiene unas obligaciones con respecto a sus clientes, los instaladores.
¿Qué garantiza el fabricante cuando entrega un sistema?
Cuando una empresa fabricante diseña, planifica y fabrica un sistema anticaídas entrega una documentación que garantiza ciertos aspectos, por ejemplo:
- Que ha sido diseñado y fabricado conforme a la normativa correspondiente (EN14122, EN795, EN353, etc.)
- Que ha superado los ensayos en un laboratorio acreditado para realizarlos en ese tipo de sistemas anticaídas (no es lo mismo un laboratorio textil que uno mecánico)
- Que tiene la documentación técnica necesaria para su montaje (manual, ficha técnica, etc.)
La garantía que proporciona el fabricante se basa en que el sistema se utilice en las condiciones para las que fue diseñado y fabricado.
¿Hasta dónde llega la responsabilidad del fabricante?
El fabricante es responsable del sistema anticaídas que produce y vende a la hora de su correcto diseño y fabricación, la veracidad de la documentación y que el producto es conforme a la normativa vigente.
En cambio, no puede responsabilizarse en los casos de que el producto esté mal instalado, se haya usado indebidamente o se haya modificado en una parte o en su totalidad.
¿El fabricante responde si el sistema se instala fuera de sus indicaciones?
No, si el sistema está instalado sin seguir el manual de instrucciones del fabricante o se han añadido o quitado elementos de manera no autorizada por el mismo, se “rompe” esa garantía.
Por lo que en ese caso:
- El sistema deja de considerarse instalado bajo su certificación
- El fabricante no puede garantizar que en caso de caída vaya a funcionar correctamente
¿Qué responsabilidad asume el instalador?
Al igual que la empresa fabricante, la empresa instaladora o el instalador autónomo asume ciertos deberes y obligaciones cuando monta un sistema anticaídas.
¿Qué pasa cuando el instalador acepta montar un sistema?
A la hora de realizar la instalación de un sistema anticaídas, el instalador asume la responsabilidad de hacerlo conforme a ciertos criterios:
- Siguiendo las instrucciones del fabricante
- Comprobar que el anclaje o soporte son adecuados para el entorno, es decir, elegir el sistema más óptimo para el proyecto
- Garantizar que el sistema se queda operativo y que en caso de caída funcionaría correctamente
¿Debe seguir las instrucciones del fabricante?
Sí, el fabricante facilita junto al sistema un manual de montaje o manual de instrucciones, en él se determina por ejemplo qué tornillería usar o qué anclajes utilizar según el tipo de estructura que nos podamos encontrar.
Si el instalador decide ignorar o no seguir estas instrucciones, corre el riesgo de instalar un sistema distinto al certificado y en caso de accidente tener que asumir responsabilidades técnicas y legales.
¿Qué ocurre si adapta o modifica el sistema en obra?
Cualquier adaptación de un sistema anticaídas para que sea válida debe contar con la autorización del fabricante, por lo que en ocasiones sí se puede realizar este tipo de modificaciones, ya que se cuenta con el respaldo del fabricante para hacerla.
En el resto de ocasiones, cualquier adaptación o modificación anula la certificación y traslada la responsabilidad en caso de accidente al instalador.
¿Qué documentación debe generar el instalador tras el montaje?
Tras la instalación de un sistema anticaídas, la empresa instaladora debe facilitar ciertos documentos, como, por ejemplo:
- Certificado de instalación
- Identificación del sistema y sus componentes
- Fecha de montaje
- Datos de la empresa instaladora
Esta información es clave para las futuras inspecciones y revisiones del sistema.
¿Cuándo un error de instalación invalida un sistema certificado?
Un sistema queda invalidado, es decir, en caso de accidente no se consideraría apto, cuando a la hora de instalarlo no se siguen las instrucciones del fabricante (y no se cuenta con la autorización expresa del mismo para hacerlo), algunos ejemplos serían:
- Tornillería diferente a la especificada
- No se instalan todos los componentes del sistema
- Se instalan anclajes no aptos o no testados
- No se respetan las distancias indicadas
¿Quién responde en una inspección o accidente?
En caso de accidente, o sin que ocurra, pero habiendo una inspección por parte de un organismo pertinente, tanto el fabricante como el instalador deben presentar la documentación que se les exige.
En el caso del fabricante suele ser:
- Certificado de producto
- Certificado de ensayos o declaración de conformidad
- Manuales de instalación
En el caso del instalador suele ser:
- Certificado de instalación
- Registro de montaje y revisiones (si ya las ha pasado)
- Evidencia, normalmente con imágenes, de que se ha instalado siguiendo las instrucciones del fabricante
¿Cómo se determinan responsabilidades cuando hay una inspección o un siniestro?
En una inspección, ya sea tras un accidente o no, la investigación se centra en seguir el proceso desde el diseño y fabricación del producto hasta su instalación en el entorno donde se utiliza.
Por ello, nos podemos encontrar ante las siguientes preguntas, dependiendo de cuál sea la respuesta la responsabilidad recaerá en unas u otras personas:
- ¿El sistema se ha fabricado conforme a normativa?,
La responsabilidad de esto es del fabricante del sistema
- ¿Está instalado siguiendo las instrucciones del fabricante?
El instalador es responsable de que se monte acorde a los manuales proporcionados
- ¿Se ha modificado o usado fuera de sus condiciones de uso?
El usuario final puede haber alterado los elementos del sistema sin ser consciente de que esto lo convierte en no apto.
Conclusión
Como hemos visto, la seguridad y el correcto funcionamiento de un sistema anticaídas es el resultado de una cadena de responsabilidades, donde cada uno de los eslabones debe actuar de manera consciente y cumplir su función.
Si en alguna parte del proceso se “rompe” esta cadena, puede dar lugar a que el sistema quede invalidado o lo que es peor, a accidentes con consecuencias graves.
En los sistemas anticaídas, la seguridad empieza con el diseño y la fabricación, por ello como fabricantes nos comprometemos a crear nuestros productos siguiendo la normativa y los más altos estándares de calidad.



Dejar una Respuesta