En diversos sectores la seguridad en altura es un aspecto crítico. Dentro de los sistemas de seguridad de los que se dispone para poder proteger frente a caídas a los trabajadores y usuarios, encontramos las líneas de vida. En muchos casos, elegir el sistema de seguridad adecuado no es una tarea sencilla, ya que, no siempre, los sistemas estandarizados encajan en todo tipo de proyectos. Para poder elegir el sistema adecuado debemos realizar un análisis técnico, que cumpla con la normativa vigente, las condiciones específicas de cada proyecto y el tipo de uso previsto.
En el post de hoy, vamos a guiar a través de los factores que deben considerarse para elegir un sistema de línea de vida adecuado a tu proyecto.
¿Qué es una línea de vida?
Una línea de vida es un sistema de anclaje que permite conectar a los usuarios mediante equipos de protección individual (EPIs), como pueden ser arneses y conectores, con ello aseguramos que, en caso de caída, se limite la distancia y se minimicen las consecuencias. Estos sistemas de seguridad pueden ser temporales o permanentes, horizontales y verticales, rígidos o flexibles y deben diseñarse conforme a la norma que los regula como la EN 795, entre otras.
¿Qué pasos debemos seguir para elegir el tipo de línea de vida adecuado?
Para poder elegir el sistema que más se adapte a las condiciones específicas de nuestro proyecto, seguiremos una serie de pasos que nos llevarán a decantarnos por el tipo de línea de vida adecuado.
- Evaluación de riesgos: Antes de seleccionar un sistema realizaremos una evaluación de riesgos previa, en ella contemplaremos la altura de trabajo, el tipo de estructura, las condiciones ambientales y de posible corrosión, formas de acceso y frecuencia de uso.
- Determinar el tipo de línea de vida: Una vez analizado el entorno de instalación, seleccionaremos el tipo de línea de vida, en este caso podremos decantarnos por dos tipos:
- Línea de vida horizontal: Se instalarán en cubiertas, principalmente, permitiendo el desplazamiento seguro del trabajador sin necesidad de desconectarse en el recorrido, podemos encontrarlas flexibles o rígidas.
- Línea de vida vertical: Se instalarán en escaleras de acceso, silos, torres, etc. Este tipo de línea de vida nos garantiza la seguridad durante el ascenso y descenso. Podemos encontrar sistemas de cable con carro anticaídas o sistemas de raíl rígido.
- Determinar si será un sistema temporal o permanente: En función del uso previsto seleccionaremos un tipo de sistema u otro, los sistemas temporales nos permiten su retirada una vez utilizados, son ideales para situaciones puntuales que no requieran un uso frecuento, en cuyo caso, optaríamos por un sistema permanente fijado a la estructura del edificio o la instalación.
- Número de usuarios: Cada línea de vida está certificada y ensayada para un número máximo de usuarios. No respetar este límite supondría un peligro para la seguridad del sistema, se debe verificar que el sistema sea compatible con los equipos de protección individual.
- Evaluación de la distancia libre de caída: Es un aspecto muy importante, la distancia libre mínima es el espacio necesario para que el usuario pueda detenerse antes de impactar con el suelo u otro obstáculo. Si no disponemos de suficiente distancia deberemos optar por sistemas rígidos o soluciones que minimicen la altura de caída.
- Normativa: Toda línea de vida debe cumplir con las directrices de las normativas vigentes en materia de protección en altura, la más habitual es la EN 795, en ella encontraremos los criterios de diseño, fabricación y ensayo de este tipo de sistemas.
- Instalación y mantenimiento: Su instalación debe realizarse por personal cualificado, se deberá incluir un plan de revisiones periódicas de acuerdo a la normativa y llevar un registro de las mismas.
- Formación del personal: Instalar estos sistemas de seguridad no sirve de nada si no dotamos de la debida formación a los usuarios, para ello, formaremos a las personas encargadas de su uso en como utilizar el sistema de forma correcta, verificaciones previas antes de su uso, procedimientos de rescate y evacuación y las limitaciones del sistema.
Conclusión
Elegir un sistema de línea de vida adecuado no es una decisión al azar, requiere de un estudio técnico personalizado a cada tipo de proyecto, ello nos garantiza el aspecto legal y la máxima seguridad de los usuarios. Como hemos comentado en otros posts, cada proyecto es único y debe ser tratado como tal.
Para garantizar esta seguridad recurriremos a sistemas que cumplan con las especificaciones indicadas en la norma, diseñadas para cada tipo de cliente y tipo de estructura. Para ello, recomendamos acudir a personal debidamente cualificado que nos pueda orientar hacia una decisión correcta.
Si tienes cualquier duda, no dudes en contactar con nosotros, Ypsos te ayudará a tomar tus mejores decisiones.
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