En sectores donde los trabajos en altura dependen de períodos estivales, como eventos, montajes, festivales, ferias, espectáculos o campañas de temporada, la prevención de riesgos laborales (PRL) es fundamental para prevenir accidentes, garantizar el cumplimiento normativo y proteger tanto a trabajadores como a terceras personas.
En este artículo entendemos los retos que comprometen a estos entornos cambiantes. Por ello, compartimos las claves para gestionar la seguridad en trabajos en altura durante eventos y actividades temporales.
Características de los trabajos en altura en eventos
En este tipo de entornos podemos encontrar varios factores de riesgos:
- Alta rotación de personal en periodos muy cortos, lo que dificulta la consolidación de equipos cualificados, reduciendo la profesionalidad del sector.
- Tiempos de montaje y desmontaje muy ajustados.
- Uso de estructuras temporales (andamios, plataformas elevadoras, torres…)
- Zonas de trabajo compartidas entre varias empresas o proveedores.
- Actividades en espacios no habituales (espacios públicos, recintos feriales, etc.)
- Condiciones climatológicas variables, si se realizan al aire libre.
Todo ello necesita de una planificación específica previa, ágil pero minuciosa, centrada en el control del riesgo de caída en altura.
Evaluación de riesgos específica para trabajos en altura
Cada evento debe contar con una evaluación de riesgos específica, especialmente en relación a trabajos en altura. No es suficiente aplicar una evaluación genérica.
Es imprescindible:
- Identificar trabajos con riesgo de caídas (cubiertas, montaje de estructuras, iluminación, sonido, etc.)
- Analizar los equipos utilizados: escaleras, andamios, líneas de vida, grúas, etc.
- Hacer una evaluación de la estabilidad de las superficies y estructuras de apoyo.
- Tener en cuenta los factores externos como viento, lluvia, visibilidad o interferencias con otros trabajos.
- Actualizar los planes de prevención cada vez que cambien las condiciones del evento o los procesos.
Medidas preventivas y protecciones colectivas
Como ya sabemos, en trabajos de altura, siempre que sea posible, se debe priorizar la protección colectiva frente a la individual.
- Instalación de barandillas, mallas de seguridad o pasos técnicos, concebidos para crear zonas de paso seguras.
- Uso de plataformas de trabajo estables y certificadas.
- Correcto montaje y revisión de los sistemas por personal autorizado y cualificado.
- Delimitación y señalización correcta de las zonas de riesgo en altura.
Equipos de protección individual (EPIs)
En trabajos de altura, es importante el uso de EPIs adecuados:
- Dispositivos anticaídas y líneas de vida
- Arnés anticaída y elementos de amarre.
- Cascos
Es indispensable que los equipos estén homologados y en buen estado, que los trabajadores sepan utilizarlos correctamente y se realicen revisiones periódicas antes de su uso.
Coordinación de actividades empresariales (CAE)
Cuando participan varias empresas en un mismo espacio, algo muy habitual en eventos, se activa la obligación legal de coordinación de actividades empresariales (CAE).
Esto implica:
- Nombrar un responsable de seguridad si es necesario.
- Compartir información sobre riesgos en altura y medidas preventivas.
- Coordinar el uso de estructuras y accesos elevados.
- Vigilar que cada empresa cumple con sus obligaciones en PRL.
Una mala coordinación puede provocar accidentes y sanciones.
Formación e información específica
En trabajos temporales, muchas veces se incorporan personas con poca experiencia o sin conocimiento del lugar. Por eso, la formación en trabajos en altura es crucial:
- Formación específica en el uso de sistemas anticaídas y equipos de acceso.
- Información clara sobre los riesgos, procedimientos seguros y puntos de anclaje.
- Conocimientos en los planes de emergencia y evacuación.
Siempre conviene realizar charlas de seguridad o reuniones diarias para reforzar la información clave.
Control del cumplimiento y supervisión
Durante el montaje, desarrollo y desmontaje del evento, es imprescindible supervisar en tiempo real que se cumplen las medidas preventivas:
- Verificar el uso correcto de EPIs.
- Comprobar la estabilidad de estructuras y equipos.
- Controlar accesos a zonas elevadas.
- Detectar prácticas inseguras y corregirlas de inmediato.
Una buena supervisión reduce drásticamente el riesgo de accidentes.
Conclusiones
La seguridad en trabajos en altura dentro de eventos temporales debe adaptarse a entornos cambiantes y a diferentes circunstancias.
Una correcta planificación, con una evaluación de los riesgos que nos podemos encontrar, es primordial para controlar los peligros asociados a las caídas en altura. Además, de priorizar las protecciones colectivas, garantizar el uso adecuado de los EPIs y asegurar que todos los trabajadores estén cualificados para realizar estos trabajos.
Para evitar riesgos y conductas inseguras a tiempo es importante la supervisión constante durante todas las fases del evento.



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