Protección para intervenciones puntuales y trabajos de obra en altura.
Montaje rápido y portátil.
Fabricamos sistemas temporales ZOIS portátiles, textiles o de cable de acero, listos para montar, usar y retirar en cada intervención puntual.
Materiales
Garantía
Montaje rápido y portátil.
— Nuestros sistemas
Un sistema homologado adaptado a cada tipo de cubierta y proyecto de instalación.
Sistema de anclaje en acero inoxidable AISI 304 para cubiertas de chapa ondulada, con placa electropulida e impermeabilización mediante neopreno y remaches con junta. Certificado tipo C para hasta 4 usuarios.
Diseñada específicamente para instalación sobre chapa de doble junta alzada, sin perforar el panel. Sistema certificado para una, dos o cuatro personas, en acero inoxidable AISI 304 decapado.
Anclaje de mínimo impacto visual pensado para edificios históricos y singulares, donde la estética es prioritaria. Instalación discreta a nivel de cumbrera, compatible con tipologías A y C.
Diseñada específicamente para instalación sobre chapa de doble junta alzada, sin perforar el panel. Sistema certificado para una, dos o cuatro personas, en acero inoxidable AISI 304 decapado.
Diseñada específicamente para instalación sobre chapa de doble junta alzada, sin perforar el panel. Sistema certificado para una, dos o cuatro personas, en acero inoxidable AISI 304 decapado.
— USOS
La protección colectiva va primero; la línea de vida temporal entra cuando el escenario no la admite o la duración de la intervención no la justifica.
Fases de obra donde todavía no hay protección perimetral definitiva, montaje de estructura metálica y cubierta.
Revisión anual de climatizadoras, extracción o instalaciones fotovoltaicas en cubierta, sin dejar sistema fijo.
Puentes, pasarelas y reparaciones puntuales en cubierta donde no procede una instalación permanente.
Toda nuestra producción se realiza en territorio nacional. Esto nos permite controlar la calidad, ofrecer plazos ajustados y personalizar cualquier proyecto sin sobrecostes.
Respuesta presupuesto
Años garantía
Plazo medio fabricación
Producción nacional
— CARACTERÍSTICAS
Dimensionamos el sistema con el dato que de verdad decide si funciona: la distancia mínima de caída libre bajo el plano de trabajo.
01 / ESTUDIO TÉCNICO
Comprobamos la capacidad estructural del soporte y calculamos la distancia mínima de caída libre según el gálibo disponible en obra.
02 / DISEÑO A MEDIDA
Elegimos el material según la flecha admisible, el número de usuarios simultáneos y la superficie de anclaje: chapa, hormigón, viga o peto.
03 / DOCUMENTACIÓN TÉCNICA
Declaración de conformidad, manual de instalación y ficha técnica con cada suministro, respaldados por ensayo de laboratorio independiente.
— PRESUPUESTO
Cuéntanos el tipo de cubierta, el recorrido previsto y la altura libre disponible. Te devolvemos una propuesta dimensionada con el sistema ZOIS que más se adapte al tu proyecto.
L–V · 7:00 a 15:00 · Atención técnica directa
Te respondemos en menos de 24 horas laborables.
La línea de vida permanente es una instalación fija, anclada de forma definitiva a la estructura, calculada en proyecto y sujeta a revisión periódica registrada. La temporal o provisional se monta para una intervención concreta y se retira al terminar: sus anclajes son transportables y se apoyan en puntos estructurales existentes. Ambas cumplen la misma función (detener una caída y limitar la fuerza transmitida al cuerpo) y ambas exigen ensayo y documentación. Lo que cambia es la permanencia del anclaje y, con ella, el cálculo, el coste y el régimen de mantenimiento.
El montaje debe realizarlo personal con formación específica en trabajos en altura, siguiendo el manual del fabricante del sistema, que es el documento que fija los requisitos de resistencia del punto de anclaje, las superficies admisibles, la tensión de montaje y el número máximo de usuarios. Antes de instalar, hay que verificar que el punto al que se ancla el dispositivo tiene capacidad estructural suficiente: esa comprobación no la resuelve el manual, la resuelve el proyecto o el técnico competente. Aunque se trata de un sistema portátil, no lo convierte en un equipo de uso libre.
La línea de vida temporal textil es la más utilizada en trabajos puntuales, ya que se instala con rapidez y su diseño ligero facilita tanto el montaje como el transporte.
Para garantizar su correcto funcionamiento, es importante respetar las condiciones de uso establecidas por el fabricante y comprobar que el sistema se adapta al trabajo a realizar. Entre los aspectos que conviene tener en cuenta destacan:
Frente al textil, la línea de vida temporal en cable de acero pesa más y tarda más en montarse, pero deforma menos. La elección entre una solución textil o de cable debe realizarse siempre en función de las características de la instalación y de los requisitos específicos del trabajo.
La elección de un sistema temporal depende fundamentalmente del eje sobre el que se produce el riesgo, ya que desplazarse por una cubierta y ascender por una escalera son situaciones que exigen configuraciones distintas.
Esta configuración cubre el desplazamiento lateral sobre el plano de trabajo y se ancla en dos extremos, ya sea a una estructura metálica, a un pilar de hormigón o a un punto de anclaje ya instalado, de modo que el operario circula conectado mediante un elemento de amarre y un absorbedor de energía. Se trata de la configuración de línea de vida horizontal portátil más utilizada tanto en obra como en labores de mantenimiento de cubierta.
Este sistema está diseñado para proteger el ascenso, y en él la línea de anclaje suele ser una cuerda provista de un guardacabos en el extremo superior, junto con un dispositivo anticaídas deslizante con función de bloqueo que acompaña al usuario durante todo el recorrido. Al tratarse de una línea de anclaje flexible, la línea de vida portátil vertical queda sujeta a la norma EN 353-2, y resulta adecuada para accesos puntuales por escalera o por estructura, si bien cuando el ascenso responde a un uso recurrente, el sistema debe ser de carácter permanente.
El punto débil de cualquier línea de vida provisional no reside en la cinta ni en el cable, sino en el elemento al que se fija, puesto que el anclaje transportable transmite la totalidad de la carga de retención al soporte, y ese soporte debe estar debidamente verificado. Fabricamos y suministramos anclajes provisionales para las superficies más habituales, entre ellas el perfil metálico, el hormigón, el peto, la viga y la chapa.
La chapa grecada constituye la superficie más delicada, dado que un anclaje puntual situado sobre una greca de espesor reducido concentra la carga en un área que no ha sido proyectada para recibirla, de manera que la chapa puede desgarrarse antes de que el sistema llegue a entrar en carga. La solución consiste en repartir dicha carga mediante placas de reparto que se apoyan sobre varias grecas, mediante la fijación a la estructura portante situada bajo la chapa cuando resulta accesible, o mediante anclajes con base ampliada que distribuyen el esfuerzo. Para dimensionar correctamente esta solución, necesitamos disponer de datos concretos, como el espesor de la chapa, el paso de greca y el tipo de correa bajo cubierta, información que nos permite determinar si el anclaje provisional resulta viable en la cubierta en cuestión o si, por el contrario, el proyecto requiere otra solución.
Temporal o permanente: cuándo elige cada una el instalador
La decisión entre uno u otro sistema suele reducirse a cuatro variables principales:
Criterio | Temporal | Permanente |
Frecuencia de acceso | Puntual o esporádica | Recurrente, programada |
Fijación | Anclaje transportable a punto existente | Fijación integrada en la estructura |
Deja instalación | No | Sí, con libro de registro y revisión anual |
Coste inicial | Bajo | Mayor, amortizable en el uso |
Un mantenimiento anual de climatizadora se resuelve bien con un sistema temporal. Una cubierta con tránsito mensual de operarios, no: montar, verificar y desmontar en cada intervención acaba saliendo más caro que una instalación fija.

