Los trabajos en altura se han convertido en una de las actividades con mayor índice de accidentes laborales. Las caídas a distinto nivel siguen siendo una de las principales causas de lesiones graves y mortalidad laboral, principalmente en sectores de construcción, mantenimiento industrial y trabajos en altura.
Aunque contamos con grandes avances en la legislación sobre PRL, se siguen cometiendo errores frecuentes en la prevención de caídas. La implantación de procedimientos adecuados, utilizar equipos certificados y realizar evaluaciones previas antes de realizar cualquier trabajo son esenciales para crear entornos de trabajo más seguros y eficientes.
¿Qué se considera un trabajo en altura?
Los trabajos en altura se refieren a cualquier actividad que se realice en altura donde exista el riesgo de caída a distinto nivel y esa caída pueda causar una lesión o accidente. Esto incluye actividades en escaleras, andamios, techos, plataformas elevadas y otras superficies elevadas. La seguridad en estos trabajos es muy importante para prevenir accidentes y proteger la vida de los trabajadores.
Medidas de seguridad imprescindibles en trabajos en altura
Antes de realizar un trabajo en altura, la empresa debe tener en cuenta varios aspectos:
- El acceso debe estar limitado a trabajadores cualificados y autorizados por la empresa, con la correspondiente formación y conocimientos de los riesgos y medidas preventivas que le afecten e información correspondiente.
- Disponer de los medios técnicos, materiales y humanos necesarios. La protección colectiva debe prevalecer siempre que sea posible; en caso contrario, se usarán equipos de protección individual, eligiendo los más aptos para el trabajo a realizar.
- Debe haber un plan de acción en caso de emergencia, rescate o salvamento.
- Además, se debe contar con la presencia de recurso preventivo que supervise el cumplimiento de las actividades preventivas.
Protecciones colectivas
La protección colectiva es un conjunto de medidas, dispositivos y sistemas ideados para la protección de grupos de trabajadores frente a riesgos comunes en el entorno laboral. Este sistema busca minimizar los peligros de todo el grupo expuesto a una misma área o actividad.
Son soluciones, no individuales, que no tienen necesidad de que el usuario realice ninguna acción específica, como pueden ser las barandillas de seguridad, mallas de seguridad, etc.
En prevención de riesgos laborales, la protección colectiva se prioriza porque elimina o reduce el riesgo desde el origen, y así viene especificado en la Ley de PRL.
Además, la protección colectiva:
- Protege a varias personas al mismo tiempo.
- Facilita el tránsito y las tareas de mantenimiento.
- Aporta una seguridad pasiva y constante.
- Reduce la necesidad de formación específica para cada acceso.
Equipos de Protección Individual (EPI)
Los equipos de protección individual son dispositivos, accesorios o indumentaria específica para proteger al trabajador de posibles riesgos que puedan poner en peligro su seguridad o salud.
Los EPIs son el último recurso dentro de la jerarquía de la prevención; se recurre a ellos cuando existen riesgos laborales que no se pueden eliminar con otras medidas técnicas. La protección individual protege únicamente a la persona que la utiliza de la forma correcta.
Evaluación de riesgos antes de trabajar en altura
En la evaluación de riesgos de un puesto de trabajo vertical es necesario tener en cuenta algunos aspectos que establecen la elección de un equipo de trabajo u otro:
- Tipo de trabajo a ejecutar
- Fases de ejecución, que incluyen, si se da el caso, el montaje y desmontaje del equipo de trabajo.
- Tareas a realizar en cada una de las fases.
- Evaluación de las dificultades de las tareas, teniendo en cuenta los movimientos y gestos necesarios para realizarlas.
- Materiales, herramientas y otros medios que se van a necesitar para llevar a cabo la actividad.
- Duración de la actividad.
- Altura y ubicación del puesto de trabajo.
- Previsión del número de personas necesarias para llevar a cabo la actividad.
Normativa aplicable a los trabajos en altura
En España, el trabajo en altura está regulado por diferentes normas, entre ellas:
- Ley de Prevención de Riesgos Laborales 31/1995
- Real Decreto 2177/2004, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo, en materia de trabajos temporales en altura.
- Normas UNE y EN, por ejemplo:
- EN795
- EN14122
- EN353
Errores frecuentes en la prevención de caídas
Muchos de los accidentes en trabajos en altura son por errores evitables relacionados con la falta de planificación, exceso de confianza o uso incorrecto de los equipos.
Entre los errores más frecuentes nos encontramos:
- No tener formación específica obligatoria. Muchas empresas no le dan la importancia a este requisito, exponiéndose a sanciones y, sobre todo, a accidentes graves.
- Uso incorrecto o la falta de Equipos de Protección Individual (EPIs). El arnés anticaída, las líneas de vida, los anclajes y los cascos no son opcionales. Aun así, muchos trabajadores lo usan mal, no los ajustan correctamente o no los usan por incomodidad.
- No identificar los puntos de anclaje seguros, enganchando el arnés a estructuras no homologadas o inseguras.
- Subestimar la evaluación de riesgos. Es importante inspeccionar el entorno, valorar riesgos y aplicar las medidas preventivas que correspondan antes de subir.
- Realizar maniobras improvisadas. Por ejemplo, implementar una medida no evaluada con anterioridad, alterar los procedimientos o delegar el trabajo a personal no autorizado o no cualificado.



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